Open letter to the Presidents of the Americas: It’s time to take a stand against statelessness in the Dominican Republic

(Sigue texto en español)

This week will mark an important gathering of top leaders from throughout the region at the Summit of the Americas in Panama on April 10 – 11. As U.S. citizens and members of the Dominican diaspora, we call upon President Obama and other presidents from the Americas to use this opportunity to urge the President of the Dominican Republic to protect the rights and restore the nationality of Dominicans of Haitian descent at risk of statelessness and arbitrary mass deportations. As the June deadline for a government regularization program approaches, it is imperative that the region’s leaders make these grave and increasing human rights violations a priority during these upcoming meetings.

As has been widely documented by human rights organizations and the media, on September 23, 2013 the Dominican constitutional tribunal issued ruling TC 168-13, which revoked the citizenship of over 200,000 Dominicans, the majority of whom are of Haitian descent. Facing domestic and international opposition to this egregious human rights violation, President Danilo Medina implemented Law 169-14 in May 2014 in order to provide a path to naturalization as a corrective to TC168-13.

The implementation of Law 169-14, however, was a failure. Dominicans of Haitian descent continue to face discrimination, misinformation, and denial when they try to obtain or renew their identity documents, closing off access to education, work, voting rights, land ownership, marriage, and other life opportunities for which such documents are strictly required. Moreover, out of an estimated 100,000 Dominicans of Haitian descent who were eligible, only 8,755 registered with the government due to a short registration period, a lack of publicity and information about the process, and insufficient access to government offices. This has occurred in the context of arbitrary deportations of Dominicans of Haitian descent who were on their way to register under the law; brutal violence against Haitian migrants, including a lynching in a public square in the city of Santiago; and death threats against journalists and violence against activists who had spoken out in defense of Dominicans of Haitian descent. As recent events in the country have demonstrated, the government’s discriminatory policies that have left Dominicans of Haitian descent without citizenship rights and legal protections have also left this population vulnerable to broader societal discrimination and violence.

President Medina has refused to extend the registration period and has stated publicly that those who did not register may be deported. As we approach a June deadline for a regularization program, hundreds of thousands of Dominicans of Haitian descent and their families are vulnerable to brutal and arbitrary deportations from their country of birth. Such mass expulsions are likely to affect tens of thousands of people, tearing apart families and communities, and hindering social and economic development. Now is the time for the region’s leaders to stand with Dominicans of Haitian descent.

Several leaders across the Americas have already expressed concern with the ongoing human rights violations in the Dominican Republic against its own citizens of Haitian descent. The Organization of American States, through its general assembly as well as the Inter-American Commission on Human Rights, has held numerous hearings about the denationalization of Dominicans of Haitian descent and investigated conditions on the ground; the Inter-American Court of Human Rights, meanwhile, has ruled that Law 169-14 violates regional human rights treaties. The leaders of the Caribbean Community (CARICOM), meanwhile, have also taken a firm stance against these discriminatory policies by refusing to consider the Dominican Republic for membership until its government offers a meaningful remedy.

The region’s leaders must once again call upon the Dominican government to protect the rights and restore the nationality of one of the most vulnerable populations in the country, Dominicans of Haitian descent and their families.

Carta abierta a los/as Presidentes de las Américas: Es urgente pronunciarse contra las violaciones a los derechos humanos en la República Dominicana

Esta semana tendrá lugar un importante encuentro de los/as principales líderes de la región en la Cumbre de las Américas en Panamá el 10 y 11 de abril. Como ciudadanos estadounidenses y miembros de la diáspora dominicana, hacemos un llamado al presidente Barack Obama y a los/as demás presidentes de las Américas a aprovechar esta oportunidad para instar al Presidente de la República Dominicana a reconocer la nacionalidad de los/as dominicanos/as de ascendencia haitiana, quienes corren el riesgo de apatridia. En junio se vence el plazo de un programa de regularización del gobierno, y tememos que esta población podría ser víctima de deportaciones masivas y arbitrarias. Es sumamente urgente priorizar estas graves y crecientes violaciones a los derechos humanos durante la Cumbre.

Como ha sido ampliamente documentado por organismos de derechos humanos y los medios de comunicación, el 23 de septiembre de 2013, el Tribunal Constitucional dominicano emitió la sentencia TC 168-13, la cual revocó la nacionalidad de más de 200.000 dominicanos/as, la mayoría de ascendencia haitiana. Frente a fuertes críticas a nivel nacional e internacional, el presidente Danilo Medina promovió la Ley 169-14 con el fin de abrir un camino a la naturalización como una solución a la sentencia TC168-13.

Sin embargo, la aplicación de la Ley 169-14 fue un fracaso. Los/as dominicanos/as de ascendencia haitiana siguen lidiando con la discriminación, falta de información, y el rechazo cuando tratan de obtener o renovar sus documentos de identidad. La negación de estos documentos les impide acceder a la educación, el trabajo, al voto, el matrimonio y otras oportunidades de vida civil y política. Se estima que unos/as 100 mil dominicanos/as de ascendencia haitiana eran elegibles, apenas 8.755 se acogieron al plan de naturalización debido a un período de inscripción insuficiente, la falta de publicidad e información sobre el proceso, y la falta de acceso a dependencias gubernamentales. Esto ha ocurrido en el contexto de varias deportaciones arbitrarias de personas dominicanas de ascendencia haitiana que estaban en camino a registrarse bajo la ley 169-14; hechos de violencia contra inmigrantes haitianos, incluyendo un linchamiento en una plaza de la ciudad de Santiago; y amenazas de muerte contra periodistas que habían defendido los derechos de los/as dominicanos/as de ascendencia haitiana. Estos recientes acontecimientos en el país han demostrado que las políticas discriminatorias del gobierno no solo han despojado a los/as dominicanos/as de ascendencia haitiana de protecciones legales sino que también han dejado esta población vulnerable a la discriminación social y a la violencia.

El Presidente Medina se ha negado a ampliar el plazo de inscripción y ha dicho públicamente que las personas que no se hayan acogido al plan pueden ser deportadas. A medida que nos acercamos a la fecha límite de junio para este programa de regularización, decenas de miles de dominicanos/as de ascendencia haitiana y sus familias podrían ser sujetos/as de deportaciones brutales y arbitrarias del país que los/as vio nacer. Tales expulsiones masivas puedan afectar a decenas de miles de personas, causando rupturas irreparables en miles de familias y comunidades, y obstaculizando el desarrollo social y económico. Ha llegado el momento para que los/as líderes de la región se solidaricen con los/as dominicanos/as de ascendencia haitiana.

Varios/as líderes de las Américas ya han expresado su preocupación por las violaciones a los derechos humanos ejecutadas por el gobierno dominicano en contra de sus propios ciudadanos de ascendencia haitiana. La OEA, en el marco de su asamblea general, así como a través de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, ha realizado varias audiencias sobre la desnacionalización de los/as dominicanos/as de ascendencia haitiana y ha investigado la situación en el país; a su vez, la Corte Interamericana de Derechos Humanos falló que la Ley 169-14 viola los tratados regionales de derechos humanos. Los líderes de la Comunidad del Caribe (CARICOM), por su parte, también han tomado una postura firme en contra de estas políticas discriminatorias al negarse a considerar la membresía de la República Dominicana en cuanto permanezca esta situación.

Los/as líderes de la región deben exigirle una vez más al gobierno dominicano que proteja los derechos y reconozca la nacionalidad de una de las poblaciones más vulnerables del país, los/as dominicanos/as de ascendencia haitiana y sus familias.

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In Honor of Sonia Pierre Today 12/4/14

10846013_419162288235169_4569670979745761934_nSONIA PIERRE VIVE!

Today, December 4th is the anniversary of Sonia Pierre’s passing, devoted organizer for human rights of Dominico-Haitians in Dominican Republic. Sonia was one of the key inspirations for the founding of We Are All Dominican. Her memory continues to call us all to the movement against racism, denationalization, and violence against people of color worldwide.

Today we honor a revered and elevated ancestor, and connect all struggles of military, police, and the state violating the rights of BLACK PEOPLE. As we join the various movements today standing against police brutality, we recognize that these systems of oppression are operating internationally, and have taken the lives of countless youth and families in Dominican Republic as well.

MUDHA, the organization she founded, is holding a conference remembering her today.

Please support by making Sonia’s picture below your profile picture, and joining the various protests taking place in your city against the grand jury indictments of police officers who unjustly kill black people, young and old alike. http://www.peoplesjustice.org/site/index.php/Cop-Watch-Network/

About Sonia:

On December 4, 2011, human rights warrior Sonia Pierre passed away suddenly from a heart attack at age 48. The child of Haitian immigrants who worked in the Dominican sugar cane plantations, Sonia fought tirelessly throughout her life for the right to exist. She and her family endured death threats for her efforts to protect the constitutional right of all children born in the Dominican Republic to have citizenship. She also stood alongside the families of many victims in the Dominican court system, challenging a system that allowed people to be killed with impunity as long as they were Haitian and/or Black. In an article she wrote in 2008, “Ethnic Cleansing in the Caribbean” Sonia Pierre described the system that denies the humanity of Dominicans of Haitian descent. We know this is the same system at work in the US, where the killers of Black people are allowed to go free, while the victims are blamed for their own deaths. Today we remember Sonia Pierre, and we declare that the time for unequal treatment is over.

“Dominicans like me have always paid a price for our ancestry. For more than a century, the government has promoted a policy of state-sponsored racial discrimination. We have been used as scapegoats to shift the focus away from the country’s economic and political problems….Perhaps the campaign against Dominicans of Haitian descent will stop when the Dominican judiciary acknowledges that the retroactive denial of citizenship violates fundamental human rights law. Perhaps it will stop when the international community starts speaking out against the Dominican Republic’s discriminatory policies. But one thing is certain: it won’t stop until all Dominicans who value democracy and the rule of law stand alongside their fellow citizens and declare that the time for unequal treatment is over.” – Sonia Pierre, 2008

 

Stay tuned for more details: https://wearealldominicannyc.wordpress.com

 

Tell NY Gov. Cuomo You Oppose Political and Economic Ties to the Dominican Government!

Earlier this month, New York Governor Andrew Cuomo visited the Dominican Republic and proposed further economic cooperation between New York State and the Dominican government. So long as the Dominican government continues its policy of stripping hundreds of thousands of our Dominican brothers and sisters of Haitian descent of their nationality, we cannot support such cooperation with and lend legitimacy to a government that is committing such egregious human rights violations. Read our letter to Governor Cuomo regarding his visit and then call, email, or Tweet to the Governor to let him know you oppose political and economic ties to the Dominican government as long as it continues this injustice.

Ways to Contact Governor Cuomo:
Contact form on his official website
Telephone: (518) 474-8390
Twitter: @NYGovCuomo
Facebook

Tell Governor Cuomo you oppose closer ties to the Dominican Government as long as it continues to violate the basic rights of Dominicans of Haitian descent! Feel free to draw on the points below:

1. We strongly oppose any political ties or official visits that lend legitimacy to the Dominican government so long as it continues to violate the rights of Dominicans of Haitian descent.

Gov. Cuomo went to the Dominican Republic in search of Latino voters’ support in the upcoming election. As New York residents and voters, we strongly oppose the governor’s visit to the Dominican Republic, which not only ignored the plight of Dominicans of Haitian descent who are fighting for their basic human rights, but also lent political legitimacy to a President and a cadre of political leaders that are callously and systematically violating those rights.

2. The Dominican government has been condemned by the international community and has openly expressed its hostility to international institutions that protect human rights.

As our elected representative, Gov. Cuomo should not lend political legitimacy to a government that has been condemned repeatedly by international human rights bodies for its policy of stripping hundreds of thousands of Dominicans of Haitian descent of their nationality. Just last week the Inter-American Court of Human Rights ruled that the Dominican government violated the rights of Dominicans of Haitian descent and ordered it to take immediate legal and administrative remedies to restore their nationality rights. The Dominican government has responded by rejecting the ruling and calling into question the Inter-American Court of Human Rights, proving itself to be an irresponsible member of the international community and declaring its unequivocal contempt for human rights and the regional and international institutions that were built decades ago through hard-fought consensus in order to protect human rights.

3. Governor Cuomo must educate himself about the grave human rights violations occurring in the Dominican Republic and stand up for Dominicans of Haitian descent fighting for their rights.

The international community takes the problem of statelessness very seriously and has taken numerous steps to try to reduce its prevalence around the world. The Dominican government has instead added to the problem by rendering hundreds of thousands of its own citizens stateless for no other reason than the migratory status of their parents. The Dominican government has systematically pursued a policy of revoking the nationality of hundreds of thousands of citizens born on Dominican territory since 1929, retroactively declaring them foreigners and stripping them of basic rights. As our elected representative, we demand that the Governor of New York State be an advocate for those who are struggling to defend their fundamental rights, instead of aligning himself with the government that is committing this grave injustice.

4. Under no circumstance should Gov. Cuomo use the tax dollars of New York State residents to establish economic ties with the Dominican government while it continues to shamefully violate the rights of Dominicans of Haitian descent.

Gov. Cuomo has proposed establishing trade missions to foster economic development in the Dominican Republic. It should not be the policy of New York State to finance in any way, shape, or form a government that openly and shamefully violates the rights of the most vulnerable segment of its population. Gov. Cuomo must not make the people of New York State complicit with the injustices being perpetrated by the Dominican government.

Imaginate: Justice II hits the South Bronx’s Andrew Freedman Home

FOR IMMEDIATE RELEASE OCTOBER 14, 2014
Contact: Manuela Arciniegas, 646.924.7187.
Yarisa Colón, 347-724.8964.
wearealldominican@gmail.com

Informacion en español mas abajo

MEDIA ADVISORY

We Are All Dominican is hosting “IMAGINATE: JUSTICE II”, a full day of Arts for
Justice workshops at the Andrew Freedman Home in the Bronx in solidarity with Haitian-
Dominicans and Haitian migrants who are facing denationalization and discrimination in
the Dominican Republic.
(Bronx, NY)  We Are All Dominican is hosting Imagínate: Justice II, a family day of Arts for Justice Workshops at the Andrew Freedman Home in the Bronx on Saturday, October 25th from 12pm to 4pm where parents, teens and artists from Dominican, Haitian, Puerto Rican, and African American communities will come together in a show of solidarity against the Dominican Republic Constitutional Tribunal rulings which strips Dominicans of Haitian descent of their nationality.

During “Imagínate: Justice! II” participants will learn about how these laws came to pass via an informational lecture/panel with Miriam Neptune (Activist and director of the documentary Birthright Crisis), Sita Frederick (Artistic Director of Areytos DanceWorks) and artist/educator Yolanda Velázquez (member of the collective De Aquí PA’YA), who will bring a traveling children’s mural to the Bronx, painted by children in the Dominican Republic, Haiti and Puerto Rico.

Imagínate: Justice II, “will be an amazing opportunity for everyone to explore our creative potential and share ideas on how to create more just, dignified and peaceful relationships.” says event co-organizer, Yarisa Colón. Through fun and creative arts exercises everyone will have the opportunity to create dynamic and inspirational art writing, dance, visual arts and songs in response these racist rulings; and will reflect on the danger of xenophobia, racism, deportations, anti-immigration policies, and deportations worldwide. “I have found that throughout hundreds of years of living within racism, blacks, Latinos and Caribbean communities have tried to desensitize themselves from the pain of racism. Through art, we can all revive the sense of unfairness of these and all policies in NY and throughout the world, and have the courage to stand up to them” explains Manuela Arciniegas, folkloric drummer, mother of four and event co-organizer.

The aftermath of the ruling has led to a climate of intimidation and violence, which forces people of Haitian descent to live in fear. The aim is to deconstruct the impact this ruling has on Haitian-Dominican and migrant communities in DR and the U.S. This is an important opportunity for the community to share their art with each other as well as with those officials who have a power to undo this unethical law.

Discussions will be facilitated in English and Spanish. All ages are welcomed. A suggested donation ($5) is welcomed and no one will be denied entrance to the event. For more information, visit: https://wearealldominicannyc.wordpress.com/

WHAT:   A dynamic, educational, full day of workshops in solidarity with Dominicans of Haitian descent adversely impacted by the Dominican Tribunal’s Court   Ruling  TC 0168-13 and the TC 169-14 with co-organizers Manuela Arciniegas, Rocio Silverio; Panelists: Miriam Neptune (Director of the documentary Birthright Crisis), Sita Fredrick (Artistic Director of Areytos DanceWorks/Dance), Hilda Guerrero and Yolanda Velázquez (DE AQUÍ PA’YA), Moderator: Amarilys Estrella; Teaching Artists: Cynthia Renta and Inés Mangual (Music), Reynaldo García Pantaleón (Visual Arts) and Yarisa Colón (Bookmaking), and many other artists and activists.
WHEN: October 25, 2014 12:00PM-4:00PM

WHERE: 1125 Grand Concourse, Bronx, NY 10032
Take the D or 4 trains to 167th Street.

WHO: Sponsored by We Are All Dominican
wearealldominican@gmail.com

COST: Free (Suggested Donation: $5)

PARA LA DISTRIBUCION INMEDIATA 14 DE OCTOBRE DE 2014

Contacto: Manuela Arciniegas, 646.924.7187.

Yarisa Colón, 347-724.8964.

wearealldominican@gmail.com

COMUNICADO DE PRENSA

We Are All Dominican presenta “IMAGINATE: JUSTICIA II”, un día lleno de talleres de arte y  justicia social en la Casa Andrew Freedman, en el Bronx en solidaridad con los dominico-hatianos y migrantes haitianos que enfrentan discriminación y  desnacionalización en la República Dominicana.

(Bronx, NY)  We Are All Dominican presenta “¡IMAGINATE: JUSTICIA! II“, un día lleno de talleres de arte y justicia social en la Casa Andrew Freedman Home, en el Bronx el sábado, 25 de octubre de 12pm a 4pm, en donde los padres, adolescentes y artistas de las comunidades dominicanas, haitianas, puertorriqueñas y afro-americanas se reunirán para denunciar el impacto de la sentencia emitida por el Tribunal Constitucional de la República Dominicana que desnacionaliza a los dominicanos de ascendencia haitiana.

Durante ¡Imagínate: Justicia! II” los participantes podrán asistir a una conferencia/panel de discusión, acerca de la implementación de dichas leyes, llevado a cabo por Miriam Neptune (activista y directora del documental Birthright Crisis), Sita Frederick (directora artística de Areytos PerformanceWorks) y la artista/educadora Yolanda Velázquez (miembra del colectivo De Aquí PA’YA), quien presentará un mural viajero pintado por los niños de la República Dominicana, Haití y Puerto Rico.

¡Imagínate: Justicia! II, “es una tremenda oportunidad para que todos exploremos nuestro potencial creativo y compartamos ideas que ayuden a fomentar relaciones más justas, dignas y pacíficas”, explica la co-organizadora, Yarisa Colón. Mediante ejercicios de artes divertidos y creativos todos podrán crear obras visuales, textos, canciones y bailes inspiradores y dinámicos en respuesta a estas leyes racistas; y reflexionarán sobre el peligro de la xenofobia, el racismo, las políticas anti-migratorias y las deportaciones a nivel mundial. “He encontrado que durante cientos de años de racismo, las comunidades negras, latinas y caribeñas han tratado de insensibilizarse ante el dolor perpetuado por el racismo.  Por medio del arte, podemos revivir el sentido de injusticia provocado por éstas y todas las leyes injustas en Nueva York y en el mundo, y tener el valor de enfrentarlas,” explica Manuela Arciniegas, percusionista de música folklórica, madre de cuatros hijos y co-organizadora de esta actividad.

Las repercusiones de estas sentencias han creado un clima de intimidación y violencia, que obliga a las personas de ascendencia haitiana a vivir con miedo. El propósito es deconstruir el impacto sufrido por las comunidades  dominico-haitianas y las comunidades migrantes en la República Dominicana y en Estados Unidos. Es una  oportunidad importante para que las personas de las comunidades en Nueva York compartan su arte entre ellos, y a su vez con los funcionarios que tienen el poder de deshacer esta ley anti-ética.

Las discusiones serán facilitadas en inglés y en español.  Personas de todas las edades serán bienvenidas.  Se aceptarán donaciones ($5), y no se le negará la entrada a ninguna persona. Para más información, visite: https://wearealldominicannyc.wordpress.com/

QUE:   Día lleno de talleres educativos y artísticos en solidaridad con los dominicanos de ascendencia haitiana impactados adversamente por la sentencia TC 0168-13 emitida por el Tribunal Constitucional de la República Dominicana junto a las co-organizadoras Manuela Arciniegas, Rocio Silverio; Panelistas: Miriam Neptune (directora del documental Birthright Crisis), Sita Frederick (Directora artística de Areytos DanceWorks/baile), Hilda Guerrero y Yolanda Velázquez (DE AQUÍ PA’YA), Moderadora: Amarilys Estrella; Artistas/talleristas: Cynthia Renta e Inés Mangual (música), Reynaldo García Pantaleón (artes visuales) y Yarisa Colón (libros hechos a mano), y muchos otros artistas y activistas.

CUANDO: 25 de octubre de 2014 12:00PM-4:00PM

 

DONDE: 1125 Grand Concourse, Bronx, NY 10032

Tomar el tren D ó 4 hasta la calle 167.

 

QUIEN: Auspiciado por We Are All Dominican

wearealldominican@gmail.com

 

COSTO: Gratis (Donación sugerida: $5)

An Open Letter to New York’s Governor Cuomo on Dominican Republic Citizenship Problem

Published on LatinoRebels.com

October 23, 2014.

Dear Governor Cuomo,

As members of the Dominican-American community in New York City, we were appalled that, during a recent trip to the Dominican Republic, you failed to address a grave situation of ongoing human rights violations in the country. Since a ruling issued by the Dominican Constitutional Tribunal last year, the Dominican government has pursued a policy of revoking the right to citizenship of hundreds of thousands of Dominicans of Haitian descent, rendering them stateless. Your visit to the Dominican Republic was a lost opportunity to call attention to the plight of Dominicans whose human right to citizenship is currently under siege, and to demand the full reconstitution of this essential right as well as a fair and transparent process in doing so.

On September 23, 2013, the Dominican Republic’s Constitutional Tribunal issued a notorious decision (TC 168-13) that stripped the citizenship of Dominicans born to foreigners “in transit,” that is, immigrants without legal status, of which the vast majority are Haitian. Haitians are present in the country after many generations of state-sanctioned human trafficking into sugar cane and other industries, where often they were given a variety of documents that are now considered invalid. As many as 200,000 Dominicans who descend from these migrant workers have lost their Dominican citizenship. The law retroactively invalidates the Dominican nationality of people born in the country since 1929.

The court decision made official a government policy in effect since 2007 to deny birth certificates and ID cards (cédulas) to people born in Dominican territory, for no other reason than their parents’ immigration status. As a result, Dominicans of Haitian descent were no longer able to attend school past 8th grade, go to college, exercise professions such as law, get married, own property, and register their children when they were born. Their lives were paralyzed.

Throughout your administration, you have been an advocate for the DREAM Act in New York State. You have recognized the injustice of penalizing young Americans who seek an education and a better life, simply because they were brought to the United States as children without legal immigration status, through no fault of their own. An even greater injustice is being perpetrated by the Dominican government, which is retroactively revoking the citizenship of  young Dominicans, born on Dominican soil, for no other reason than the immigration status of their parents. Like DREAMers in the United States, these young Dominicans come from the most vulnerable sectors of society and are unjustly being denied the opportunity to go to school, work, and seek a better life.

The retroactive stripping of citizenship by the Dominican Republic has been condemned as an egregious human rights violation by the UN’s Human Rights Council, the Organization of American States, the Inter-American Commission of Human Rights, the Caribbean Community (CARICOM), the United States’ own State Department Country Report on Human Rights Practices (2013) and countless human rights organizations such as Amnesty International, as well as prominent figures such as celebrated Dominican-American author Junot Diaz.

As a result of this international pressure, the Dominican government passed a “special law” (Law 169-14) in May of this year that it claimed would solve the problem. Yet, the law suffers from many important deficiencies that have in fact exacerbated the problem.

First, the law only recognizes the Dominican citizenship of a small minority of the estimated quarter of a million Dominicans whose citizenship was revoked by last year’s court decision: those who had already previously been registered in the country’s Civil Registry. In a country in which a large proportion of the population lives in extreme poverty, it is not uncommon for the poorest Dominicans to be unable to afford registration in the Civil Registry. But the Dominican government has now made the situation worse by decreeing that the remaining 200,000 Dominicans – born in Dominican territory during a time when birthright citizenship was the law of the land – whose citizenship was revoked must register in a “book of foreigners.” The Dominican government has retroactively relegated these individuals to a second-class citizenship based on the immigration status of their parents, a present-day apartheid that cannot be tolerated.

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Second, the implementation of the law has been rife with problems. The vast majority of Dominicans of Haitian descent continue to encounter difficulty obtaining their identity documents. The government agency charged with implementation of the law has been openly violating the letter of the law, denying these individuals their nationality documents by imposing arbitrary rules not mandated by the law. For example, as many as 13,000 Dominicans of Haitian descent whose nationality documents should be returned automatically have instead been required to submit to interviews not mandated by the law, after which they may be denied the citizenship rights recognized by Law 169-14.

Those Dominican-born individuals whose citizenship is not recognized and must now register as foreigners face an even more dire scenario. The law only granted 90 days to register, and requires a set of documentation that is nearly impossible to obtain during that time period. The government has made the situation even worse by failing to establish mandated documentation centers in nearly half of the country’s provinces. The Jesuit Network of Social Centers in the Dominican Republic, which works directly with the affected population, estimates that a mere 1% of those affected have been able to register under the law. Thus, once the registration period is over, hundreds of thousands of Dominicans of Haitian descent will face the prospect of denationalization and become vulnerable to the threat of deportation from the country of their birth.

It was therefore a cause for great disappointment that you would not only fail to address a grave human rights violation in the Dominican Republic that denies Dominican citizens born to undocumented immigrant parents the very rights and life chances you purport to defend for the U.S.’s own DREAMers. It is unconscionable that you would commit during your visit to using the New York taxpayer dollars to promote economic cooperation with a government that openly and callously violates the fundamental rights and legalized a racist second-class status for hundreds of thousands of its own citizens.

We urge you to refuse to involve the State of New York in economic development initiatives that promote trade with the Dominican Republic until the Dominican government puts a stop to this egregious human rights violation. Furthermore, as Governor of a state with a large Dominican population, many of which have ties to those affected or have been affected themselves, we urge you to use your favorable relations with Dominican President Danilo Medina and former President Leonel Fernández to advocate on behalf of Dominicans of Haitian descent.

Sincerely,
We Are All Dominican

Declaración del Comité de Solidaridad con las Personas Desnacionalizadas

Screen Shot 2014-05-16 at 10.27.09 AMAnte el Proyecto de Ley del Presidente Danilo Medina

            Tras ponderar el proyecto de ley sometido al Congreso Nacional este jueves 15 de Mayo por el presidente Danilo Medina, con el objetivo de superar la crisis originada por la sentencia del Tribunal Constitucional que desnacionaliza a decenas de miles de personas, este comité desea expresar lo siguiente:

1.- Valoramos este proyecto como un esfuerzo del gobierno del presidente Danilo Medina por encontrar una salida humanitaria y de justicia al drama de la desnacionalización de decenas de miles de personas descendientes de extranjeros que a lo largo de ocho décadas obtuvieron la nacionalidad por haber nacido en el país, amparados en el jus soli que establecían las constituciones dominicanas hasta el 2010. Entendemos la pieza como una transacción que evade confrontar la sentencia 168-13 y encuentra un camino para corregir su principal iniquidad que es haber dispuesto el despojo de la nacionalidad, retroactivo hasta ocho décadas, a tantos que la habían adquirido.

2.- Este Comité, como lo indica su nombre, nació con espíritu solidario para promover una solución al drama de las desnacionalizaciones, proclamando el imperio de la razón y el respeto por los derechos y la diversidad de la sociedad dominicana, rechazando odios, prejuicios y discriminaciones. Por eso celebramos como una victoria que el gobierno proponga reconocer la nacionalidad de aquellos a quienes los oficiales del Estado Civil se la habían otorgado.

3.- Aceptamos la formulación del proyecto, en cuanto a los desnacionalizados, como una transacción en aras del consenso nacional, y porque concreta el objetivo por el que hemos luchado, aunque dejamos constancia de que ello no implica que validemos la consideración de que esas inscripciones en el registro civil fueron irregulares. Seguiremos sosteniendo que el despojo fue inconstitucional, incluso de acuerdo a la Constitución del 2010, que aunque limitó el régimen del jus soli, reconoció la nacionalidad de todos los que la tenían al momento de su promulgación y ratificó el principio de la no retroactividad de la ley.

4.- Consideramos que se les debería dar acceso expedito a la nacionalidad dominicana a quienes nacieron en el territorio nacional de padres extranjeros pero que nunca han sido inscritos en el Registro Civil. La Corte Interamericana de Derechos Humanos, nuestra última instancia en materia de derechos humanos, ya dictaminó que les corresponde la nacionalidad, según la jurisprudencia establecida en la sentencia del 2005 en el caso de las niñas Yean y Bosico.

5.- Conscientes de que hay sectores persistentes en la exclusión y la discriminación, nos mantendremos alertas para reclamar al Congreso Nacional que haga realidad al más breve plazo posible la restitución de la nacionalidad a las personas desnacionalizadas, y hasta su implementación.

Santo Domingo, 16 de Mayo del 2014.-

 

Por un debate honesto y una respuesta humanitaria a la sentencia 168-13

Declaración de la organización Signis República Dominicana (Asociación Católica Mundial para la Comunicación)

Ante los alcances de la sentencia 168-13 del Tribunal Constitucional sobre el caso de Juliana Deguis y otras sucesivas y de efectos similares sobre la nacionalidad de la población descendiente de inmigrantes irregulares, Signis República Dominicana llama al Estado y a la sociedad a atender el tema con un enfoque humanitario, social y solidario y enfocado en los derechos fundamentales de las personas.

Orientada por el sentido de justicia que inspira la fe cristiana y el principio de derechos humanos que proclaman la Constitución Dominicana y los acuerdos internacionales consignados en ella, esta organización de comunicadores católicos quiere hacer un llamado sobre la necesidad de un diálogo social respetuoso y una dinámica de comunicación constructiva en torno al tema, que deje de lado los ruidos y distorsiones comunicacionales que puedan alejar cualquier respuesta estatal de la esencia del problema.

El llamado se torna mucho más propicio y necesario en estos momentos en que el Poder Ejecutivo, en la persona del presidente de la República, Danilo Medina, se prepara para someter al Congreso Nacional un proyecto de ley de naturalización de hijos de extranjeros que ingresaron al país de manera irregular. El conocimiento, estudio y discusión de dicha iniciativa legal abrirán, sin dudas, un nuevo debate nacional y legislativo, en el que se revivirán las disidencias de los sectores enfrentados en torno al tema.

Signis cree honesto y prudente dejar de tratar el caso de la sentencia 168-13 y de los miles de afectados como problema de migración; tampoco puede verse como un conflicto de relación diplomática con Haití o con cualquier otra nación que se registre como origen de los precitados y tampoco como una amenaza a la soberanía de República Dominicana.

El caso de las decenas de miles de hijos de inmigrantes irregulares, sobre los que recae la decisión del Tribunal Constitucional de considerarlos no dominicanos, hay que tratarlo como la respuesta de un Estado ante un segmento poblacional del país que ha nacido y crecido bajo el reconocimiento legal y constitucional, en adición a la fuerza del suelo y las costumbres, y ahora se ve despojado de dicho reconocimiento, quedando en una situación de incertidumbre y estancamiento que troncha sus sueños y reduce al mínimo sus oportunidades y las de sus hijos.

Se trata pues de un tema originado en territorio dominicano y que afecta a gente que no ingresó por ninguna frontera, sino que nació en estas tierras hace entre 20 y 30 años en la mayoría de los casos.

Ruidos propagandísticos

El alegar que República Dominicana fue el primer país y el más entusiasta de los que acudieron en ayuda de Haití ante el desastre del terremoto de enero de 2010 o que República Dominicana es una nación soberana con derecho a controlar el ingreso de extranjeros por sus fronteras, terrestres, aéreas o marítimas, o que le confiere el derecho de deportar a aquellas personas que hayan ingresado de manera irregular constituyen respuestas, unas veces asumidas por las autoridades estatales y otras por diversos sectores políticos y económicos, que contaminan, evaden y diluyen la discusión real del tema atinente a la sentencia del Tribunal Constitucional.

Esta organización entiende que República Dominicana es un país soberano, libre e independiente, con derecho a proteger la soberanía sobre sus territorios, pero rechaza que  este enfoque sea introducido para contaminar el debate sobre los problemas devenidos de la sentencia 168-13 y las vías de solución.

Una muestra fehaciente de que el tema fronterizo ha sido utilizado como subterfugio y doble moral por el Estado y los sectores dominantes de la nación es que en años, ni siquiera con la aprobación de la Ley de Migración 2004, se han producido cambios extraordinarios que controlen el flujo de indocumentados desde Haití a República Dominicana, en un negocio que a muchos lucra y debilita la institucionalidad. Esta situación queda evidenciada cada vez que ocurre un accidente con algún camión u otro vehículo cargado de haitianos traídos por grupos que se dedican al tráfico y trata de personas.

Ahora que el Congreso Nacional tendrá que debatir la propuesta del presidente Medina, se hace sumamente necesario, para la sanidad del debate, diferenciar este tema de todo lo relacionado con las políticas y acciones de migración y de los argumentos sobre la relación del pueblo dominicano con el haitiano.

Nacer no es un delito

Si bien es cierto que los países regulan la asunción de su nacionalidad con base en unos parámetros relacionados con la condición de sus padres, nacer no puede constituir en sí un delito ni en contra del Estado ni en contra de las demás personas, por lo que esta organización condena el trato vejatorio que han recibido miles de hijos de haitianos cuando acuden a algunas instancias de la Junta Central Electoral y de otros organismos a gestionar su documentación.

Decenas de miles de hijos de trabajadores haitianos, la mayoría obreros cañeros traídos y mantenidos en el país por los gobiernos de República Dominicana para el corte de la caña  de azúcar, se ven impedidos desde 2007, de manera administrativa por parte de la Junta Central Electoral, de tener acceso a fuentes de empleo, de continuar sus estudios universitarios o ejercer las profesiones alcanzadas en ese proceso, de contar con los beneficios de seguridad social y hasta de ingresar a organizaciones y sistemas de competición deportiva, todo eso, simplemente por el retiro o la negación de un documento, como la cédula y/o el acta de nacimiento.

Son documentos que ahora les niega el país de donde nacieron, sin que existan posibilidades reales de que los obtengan de otra nación, fruto principalmente de la falta de institucionalidad con que el Estado dominicano manejó el tema de la mano de obra haitiana.

La sentencia le da carácter definitorio a esta situación, aunque bien ordena a la JCE que no puede abrogarse el derecho de retirar un acta o cédula que ya ha emitido sin agotar el procedimiento de someter a un tribunal la solicitud de nulidad.

Odio improductivo

Declarar como extranjeros a Juliana Deguis y a todos cuyos padres no tenían una cédula dominicana implica además someterlos a procedimientos legales y a tratamientos tarifarios en educación, salud y otros servicios fundamentales que resultan inalcanzables para la mayoría de la población dominicana y quizás para la totalidad de quienes descienden de aquellos obreros que prestaron sus brazos y quemaron sus frentes para hacer del sistema azucarero, del sector agropecuario y de la construcción industrias pujantes para República Dominicana, cada una en su momento.

Por tanto este trascendental fallo ahonda las condiciones de pobreza de estos ciudadanos y ciudadanas y en nada se beneficia el país de grupos que poco puedan aportar al aparato productivo.

Basta de fomentar el odio a los inmigrantes y a sus descendientes, ningún país ha avanzado sobre la base del odio. Ya en la década de 1940 el profesor Juan Bosch cuestionaba “cómo es posible amar al propio pueblo y despreciar al ajeno; cómo es posible querer a los hijos de uno al tiempo que se odia a los hijos del vecino”. En tales términos se expresó en una carta en la que criticaba el “nacionalismo intransigente”, dirigida a los intelectuales dominicanos Emilio Rodríguez Demorizi, Héctor Incháustegui Cabral y Ramón Marrero Aristy.

Signis República Dominicana rechaza pues el odio social fomentado por voces que vinculan a los descendientes de haitianos y a quienes critican la sentencia 168-13 con un supuesto plan de invasión haitiana o de unificación de la isla. Este tipo de campaña, que sitúa a ese segmento como enemigo de la patria, junto al aislamiento social y el estrangulamiento económico ya citados, puede sí crear un verdadero problema social de gueto y apandillamiento que podría traer los problemas de enfrentamientos raciales estructurales de los que hoy está exenta República Dominicana.

En el sentido más favorable a la persona

En cuanto a los aspectos jurídicos de la sentencia, Signis República Dominicana reconoce la fuerza legal del Tribunal Constitucional para conocer y sancionar los casos relacionados con la interpretación constitucional, pero inspirada en la propia Constitución, en sus artículos 7 y 8, entiende que el dispositivo sexto de la sentencia 168-13 trata todos los nacimientos registrados desde 1929 como si se hubiesen producido bajo el mando de la Constitución proclamada el 26 de enero de 2010. Es esta norma, y no las anteriores, la que excluye del sistema de jus solis a los hijos de los extranjeros que ingresaron al país de manera irregular.

Apelamos también a la Constitución dominicana, cuando en su artículo 74, numeral 4, establece que “los poderes públicos interpretan y aplican las normas relativas a los derechos fundamentales y sus garantías, en el sentido más favorable a la persona titular de los mismos y, en caso de conflicto entre derechos fundamentales, procurará armonizar los bienes e intereses protegidos por esta Constitución”.

Desdeña la sentencia también la fuerza del derecho consuetudinario, fuente de toda corriente jurídica y que en el caso de los hijos y nietos de trabajadores haitianos, se trata de un grupo social que, no habiendo visto otro sol que el que brilla de este lado de Quisqueya, ha abrazado la cultura y la idiosincrasia del dominicano y la dominicana.

En el debate al que posiblemente se someterán los congresistas dominicanos cuando conozcan el proyecto de ley que presente el Gobierno, la discusión deberá guiarse a la luz del efecto de la sentencia, de las calidades legales en torno a dicho fallo, a los derechos humanos consignados en la Constitución y los convenios internacionales reconocidos en ella, y a la posibilidad de encontrar una respuesta estatal al alcance del fallo que ni vulnere los derechos de los afectados, ni los someta al trato dado a los extranjeros, con procedimientos que contribuyan a acentuar la pobreza de ese conglomerado social.

Apelamos al principio cristiano de la solidaridad, que implica amar al prójimo como a ti mismo, que sería amar a un importante segmento de la población, que está reclamando su derecho a ser dominicanos y dominicanas. Nos acogemos al mandato de Signis América Latina y Caribe, de acompañar con una comunicación incluyente y solidaria a las comunidades más vulnerables en todos los pueblos de América Latina.

No veamos a los descendientes de extranjeros como un caso jurídico donde todas las argumentaciones son propicias a ser debatidas, sino como un drama humano de decenas de miles de personas a las que el Estado les está cortando todas las opciones de vida y necesitan una solución que les reintegre a la sociedad sin vulnerar sus derechos.

Signis República Dominicana reclama pues sacar de la discusión sobre la sentencia 138-13 todos los ruidos y distorsiones comunicacionales que atentan contra una solución humanitaria, solidaria y de justicia para la población descendiente de inmigrantes. Llama a rechazar los discursos de odio y toda la propaganda que en materia migratoria se ha utilizado para captar votos y enajenar a la población.

POR LA DIRECTIVA:

 

Nicanor Leyba                                                                                  Albida Segura

Presidente                                                                                         Vicepresidenta

 

Amalia Contreras                             Frank Milton Pérez                 Descorides de la Rosa

Directora                                               Director                                        Director

 

 

FIRMAS DE RESPALDO:

 

Ana Bélgica Güichardo

P. Miguel Ángel Gullón, OP.

P. Eduardo García Tamayo, SJ.

Humberto Vandenbulcke

Naivi Frías

Félix Manuel Lora

Isaías Ortiz

Wendy de la Cruz Lara